Posteado por: ContracumbreUE | 29 abril 2010

Enrique Santiago: “Esperamos que el Gobierno español cumpla con lo anunciado y no invite a Porfirio Lobo a la Cumbre si no hay consenso”

Porfirio Lobo durante su toma de posesión, flanqueado por el general golpista Romeo Vásquez

“Esperamos realmente que se condicione la presencia de Lobo a que exista ese consenso entre los países de América Latina. Y consideraríamos que la invitación del Gobierno español o de la Unión Europea al presidente Lobo vendría a ocultar lo que está sucediendo en este momento en Honduras, que es lo mismo que viene aconteciendo desde el golpe de junio:  un incremento tremendo de la represión contra determinados colectivos, especialmente contra la Resistencia, contra colectivos defensores de derechos humanos y contra los campesinos y la prensa”. 

Entrevista conducida por Ernesto J.Navarro, conductor del programa “La Brújula del Sur”, emitida en la Radio del Sur el jueves 29 de abril al abogado defensor de derechos humanos y Responsable de los Servicios Jurídicos del Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (IEPALA), ONG que hace parte de la red birregional Enlazando Alternativas, convocante de la Cumbre de los pueblos, alternativa a la cumbre de presidentes UE-AL a celebrarse en Madrid entre el 14 y el 18 de mayo.

Sr. Santiago, en primer lugar queremos preguntarle por la reciente declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores español, anunciando que no invitará a Porfirio Lobo a la cumbre de presidentes UE-AL si no hay consenso al respecto de los países latinoamericanos, teniendo en cuenta que cuando se dio el golpe de Estado en Honduras, el Gobierno español jugó un papel importante para que ocurriera el pronunciamiento de la Unión Europea condenando el golpe de Estado a Zelaya…

Bueno, el gobierno español y la inmensa mayoría de los gobiernos europeos condenaron el golpe a Zelaya y no reconocieron al gobierno golpista que se instaló en Honduras en el mes de junio. Y esta situación hasta el momento no ha variado, en la medida en que no ha habido un reconocimiento oficial. También es cierto que muchos de los gobiernos europeos se amparan en la denominada “doctrina Estrada”, que hace innecesario reconocer gobiernos, toda vez que el reconocimiento diplomático se produce entre Estados, y evidentemente el gobierno español y la inmensa mayoría de los gobiernos europeos tienen reconocidas relaciones diplomáticas con el Estado hondureño. Es un matiz diplomático que, en todo caso, sí se vio enturbiado por unas declaraciones del ministro Moratinos hace unos meses en Nicaragua, en las que vino a manifestar que el Gobierno español reconocía al llamado presidente Lobo, lo cual generó una confusión que se aclarará con vistas a la cumbre de presidentes entre la Unión Europea y América Latina

¿Pero están esperando a verificar si hay un consenso o no entre los mandatarios latinoamericanos sobre la presencia de Lobo? Porque, a juzgar por las posiciones que se han presentado desde el momento del golpe de Estado, todo indicaría que la opción será no invitar a Lobo: por ejemplo, en América Latina, los gobiernos asociados en la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) no han reconocido y no van a reconocer al gobierno de Lobo.

Pues eso es lo que nosotros esperamos, y todo el trabajo que se está haciendo en preparación de la Cumbre Enlazando Alternativas, la cumbre alternativa a la de presidentes de la Unión Europea y América Latina, viene hace tiempo reclamando a los gobiernos europeos, y en especial al español, por ser el gobierno de la presidencia de turno de la Unión Europea, que no haya ese reconocimiento. 

Sin embargo, hasta la semana pasada, coincidiendo con la estancia en Madrid de una delegación de la Resistencia Nacional Hondureña, no había habido un reconocimiento explícito en este sentido. Esperamos realmente que se condicione la presencia de Lobo a que exista ese consenso entre los países de América Latina, porque estamos convencidos de que es muy difícil que se dé ese consenso. 

Y , desde luego, consideraríamos que la invitación del Gobierno español o de la Unión Europea al presidente Lobo, vendría a ocultar lo que está sucediendo en este momento en Honduras, que es lo mismo que viene aconteciendo desde el golpe de junio, y que es un incremento tremendo de la represión contra determinados colectivos, especialmente contra la Resistencia, contra colectivos defensores de derechos humanos y contra los campesinos y la prensa. 

Es llamativo que la Unión Europea y en especial la presidencia española de turno no estén condenando contundentemente estos hechos de violencia contra la población hondureña que se están realizando prácticamente a diario, especialmente la violencia contra los movimientos campesinos y contra la prensa. Nos habría gustado un pronunciamiento mucho más claro contra estos hechos criminales y estas violaciones sistemáticas de los derechos humanos que constantemente se suceden en Honduras, y también nos habría gustado un pronunciamiento más claro de no reconocimiento y condena al régimen de Porfirio Lobo. Hasta este momento, esto es lo que hay anunciado y consideramos que es importante que se dé esa situación en la que no se invite a Porfirio Lobo a la Cumbre.

IEPALA es parte de la red de movimientos sociales que organiza la Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas. Cuéntenos un poco el objetivo de la cumbre y los temas que se ha planteado debatir.

La cumbre alternativa es un encuentro bilateral, de igual a igual, entre las redes sociales de América Latina y de la Unión Europea. En este caso, el objetivo central de esta cumbre es denunciar el impacto de los Tratados de Libre Comercio en los pueblos de América Latina, que, al igual que en otros pueblos de otros continentes, siempre acaban viéndose desfavorecidos en el modelo de tratados de libre comercio imperantes, que de alguna forma están dictados por la Organización Mundial del Comercio y por los gobiernos más poderosos del planeta. 

En el caso de la cumbre alternativa y de los posibles Tratados de Libre Comercio, nos preocupa especialmente que se firmara un tratado con Colombia, para el cual las negociaciones están muy avanzadas, y es una posibilidad real, a pesar de la violencia sistemática del Gobierno colombiano, especialmente contra los sindicalistas y contra otros sectores de la población. También nos preocupa el impacto que tiene especialmente en los campesinos la firma de un Tratado de Libre Comercio que también está muy avanzado con Centroamérica. Entre otros, porque también se está negociando con la Comunidad Andina, con Perú y con otros países. Ese va a ser uno de los objetivos esenciales. 

El otro objetivo de la cumbre alternativa es prestar atención y denunciar la militarización que se está produciendo en América Latina, el intervencionismo sistemático del gobierno de los Estados Unidos frente a los procesos de profundización democrática que se están dando en multitud de países del continente, desde Venezuela hasta Bolivia, pasando por Paraguay, Ecuador o tantos otros. Nos preocupa que efectivamente está habiendo una respuesta en este contexto de difusa guerra contra el terrorismo y contra el narcotráfico que Estados Unidos puso en marcha tras el 11-S, es evidente que cada día la presión militar sobre América Latina es mayor y se está convirtiendo en una de las zonas con mayor riesgo de un conflicto armado, incentivado claramente por los intereses de los Estados Unidos Ese será otro de los objetivos fundamentales. 

Y. cómo no, también se prestará atención a los problemas culturales, de intercambio, al fenómeno de la inmigración, que tanto beneficio está trayendo a los países de la Unión Europea pero tantos problemas sociales está trayendo también en muchos países de América Latina, y especialmente a las poblaciones de América Latina que han tenido que emigrar a nuestro país. y, en general, el principal objetivo que se ha marcado la cumbre es contribuir a que la opinión pública europea conozca el impacto sobre el territorio y sobre los colectivos más vulnerables que tienen estas políticas comerciales que se están realizando desde la UE hacia América Latina, que, finalmente, buscan el enriquecimiento de inmensas transnacionales que no repercute luego ni en los países donde se obtiene ese beneficio ni en los países de origen de las transnacionales.

¿Podríamos concluir entonces, para retomar la idea que usted viene desarrollando, que este cambio abrupto de posición del Gobierno español en relación con Porfirio Lobo tiene que ver con la firma del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y la Unión Europea?

Sin duda alguna, eso influye. Las conversaciones de Centroamérica están muy complicadas. Recientemente varios gobiernos -Nicaragua, El Salvador, Guatemala- se levantaron de la mesa de negociación por problemas arancelarios y por lo que ellos consideraban políticas comerciales muy desfavorables a los intereses agroindustriales en estos países y la Unión Europea tiene dos intereses en estos momentos: en primer lugar, cerrar estos tratados de libre comercio, porque el gran beneficio lo van a obtener las grandes transnacionales, y la Unión Europea trabaja en beneficio de esas grandes transnacionales, y en segundo lugar, la Unión Europea en materia de política internacional está claramente alineada con los intereses estratégicos de los Estados Unidos. No es de interés de la Unión Europea generarse un conflicto con los Estados Unidos por un posible no reconocimiento del actual régimen hondureño. Si eso al final se produce y la Unión Europea no invita al presidente Lobo, sin duda será por la presión ciudadana que se está organizando, de las redes internacionales defensoras de derechos humanos y en contra de los tratados de libre comercio y también como un elemento de negociación con los países de Centroamérica para conseguir cerrar un Tratado de Libre Comercio lo más favorable a los intereses de la Unión Europea.

La senadora Piedad Córdoba acaba de pedir que la Unión Europea no firme un Tratado de Libre Comercio con Colombia hasta que no se concrete el tema del intercambio humanitario de prisioneros, y en el Parlamento Europeo se ha denunciado recientemente el “Plan Europa” como acoso de la inteligencia del Estado colombiano a las organizaciones de derechos humanos y a los refugiados colombianos en este continente. ¿Cree usted que esta propuesta pueda tener acogida en el seno de la UE?

Esperemos que sí, porque la verdad es que lo que está ocurriendo en Colombia, como ustedes saben, es de una suma gravedad, desde hace muchísimos años. Pero ya esta fase en la escalada, donde el Gobierno colombiano ya ha adoptado una actitud claramente criminal, no solamente en su escenario interno, sino también en las relaciones internacionales, amerita que no se firme ningún tratado preferente sino todo lo contrario: la imposición de sanciones al Gobierno colombiano. 

Le llamo la atención sobre elementos que se están conociendo de estos planes desestabilizadores y terroristas del DAS -la inteligencia de la Presidencia de la República colombiana-: concretamente en lo que se ha denominado “Operación Europa” uno de los objetivos era el desprestigio y la intoxicación del Parlamento Europeo, especialmente de todos aquellos parlamentarios que bien trabajaran en la defensa de los derechos humanos en Colombia, bien fueran reacios a otorgar tratos preferentes al gobierno colombiano. 

Es una injerencia que manifiesta la utilización de métodos criminales como forma de hacer política, por parte del Gobierno Uribe ya frente a incluso la institución más democrática y más representativa de la Unión Europea, porque la UE no deja de ser un acuerdo entre países, y la única institución con una mínima calidad democrática en su funcionamiento es el Parlamento Europeo. Es de suma gravedad que éste haya sido el objetivo escogido por el régimen uribista para sus campañas de desestabilización internacional. La misma desestabilización que ha llevado ya a la zona andina y que ahora quiere trasladar a Europa. 

Además ha habido todo tipo de operaciones de espionaje, de descrédito e intimidaciones, no solamente contra refugiados colombianos en Europa y es algo sistemático la absoluta impunidad con la que los servicios uribistas actúan en Europa, en alianza con elementos paramilitares, cuya presencia es cada día más escandalosa y más visible, pero también contra ONGs europeas, contra medios de comunicación europeos, contra académicos y defensores de los derechos humanos europeos… Todos ellos se han convertido ya en objetivo de estas políticas criminales del Gobierno colombiano. 

Es sorprendente la posición de defensa que están teniendo especialmente parlamentarios españoles en el Parlamento Europeo: para deshonor de España, es el único país todos cuyos parlamentarios, salvo los del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea- Izquierda Unida, pero todos los eurodiputados del Grupo Socialista y del Partido Popular están trabajando por la firma del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Colombia mientras que diputados del Grupo Socialista europeo de otros países están siendo absolutamente críticos con la firma de este tratado y están mostrando muchísimas reticencias. 

En todo caso, vale destacar que a pesar de que está habiendo una importante denuncia, no se olvide que el lugar del mundo donde es más peligroso ser sindicalista es Colombia, no se olvide que acaba de aparecer una fosa común en La Macarena con más de dos mil doscientos cadáveres NN (sin identificar). Ustedes imagínense lo que hubiera ocurrido si aparece por ejemplo en Cuba un solo cadáver NN; imaginen cuál habría sido el escándalo mediático, mientras que, por el contrario, después del escándalo de los falsos positivos en Colombia aparece ahora la fosa de La Macarena y todavía no ha habido una condena ni de las instituciones europeas ni de un solo Gobierno europeo, y en lugar de eso, lo que se ha hecho es acelerar el ritmo de negociación del Tratado de Libre Comercio con el fin de poder firmarlo, al menos formalmente, en la Cumbre de presidentes de la UE y de América Latina que se celebrará los días 17 y 18 de mayo en Madrid. 

Se mire por donde se mire, es evidente que la senadora Córdoba tiene muchísima razón y, desde mi punto de vista, no solamente habría que condicionar la firma de ese tratado de libre comercio con Colombia al intercambio humanitario: debería condicionarse al respeto efectivo de la dignidad humana y de los derechos de la persona que son violados de forma sistemática, y no respecto de un colectivo, sino cada vez respecto a mayor número de colectivos sociales en Colombia, en una fuga hacia adelante que creo que toda la comunidad internacional debe tener claro que únicamente puede responder a un intento del Presidente Uribe de eludir el banquillo de una Corte Penal Internacional.

(*) Entrevista producida por Vanessa Gutiérrez y transcrita por Rebelión.


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