Posteado por: ContracumbreUE | 3 octubre 2010

Millones de franceses marchan contra el plan de “austeridad” mientras crece el rechazo a Sarkozy

"Empleo para nuestros hijos - Alto a los despidos - Jubilación a los 60 - Sarkozy mentiroso"

Entre 1 y 3 millones de personas se movilizaron en 240 manifestaciones a lo largo y ancho de Francia el sábado, 2 de octubre, en defensa de las pensiones y contra los recortes que Sarkozy pretende imponer.

La popularidad del presidente francés ha caído al 26%. El Partido Socialista enfoca su campaña en Sarkozy y se resiste a vincular la lucha de los trabajadores franceses con la del resto de Europa, para no evidenciar que, de estar en el Gobierno, seguirían la misma ruta que los gobiernos “socialistas” en Grecia o España. No en vano su candidato a las presidenciales del 2012 es Dominique Strauss Kahn, Director Gerente del FMI y artífice del plan de ajuste impuesto al pueblo griego.

Por: Antoine Lerougetel / WSWS

La creciente oposición del pueblo francés a los recortes de las pensiones del Presidente Nicolas Sarkozy se expresó este sábado en las calles de Francia: entre 1 y 3 millones de personas participaron en 240 manifestaciones a lo largo y ancho del país.

Las afirmaciones del Gobierno según las cuales la oposición popular a su “reforma” de las pensiones era marginal fueron desmentidas, con un 71 por ciento de la población que apoya las protestas, de acuerdo a encuestas de opinión, mayor que el 68 por ciento de oposición mostrado el anterior día de acción, el 23 de septiembre.

Una encuesta de opinión de TNS-Sofres registra que de un 63 por ciento de personas que mostraban confianza en el recién electo presidente en junio de 2007, la tasa de aprobación de Sarkozy ha caído a comienzos de octubre al 26 por ciento, su piso más bajo, y su tasa de rechazo es del 72 por ciento.

Al ser un día no laborable, las manifestaciones contaron con una gran proporción de familias -con niños y bebés- que acudieron en grupo, espontáneamente, sin secundar a sindicatos ni pancartas políticas. Los jóvenes acudieron en su mayoría junto con sus grupos familiares, aunque un pequeño número de estudiantes universitarios estuvieron presentes bajo la dirección de organizaciones influidas por el Partido Socialista.

Las cifras de las marchas fueron similares a los de las protestas del 7 y el 23 de septiembre, que en sí mismas fueron un 40 por ciento más numerosas que las de junio. Esto a pesar de la táctica deliberada de los sindicatos de espaciar las huelgas de un día para disipar su impacto.

"Imagen de la manifestación del 2 de Octubre en Niza"

Las protestas están organizadas por un comité conjunto (Intersyndicale) de las ocho mayores confederaciones sindicales de Francia, dirigidas por la Confederación General del Trabajo (CGT), de influencia comunista y la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT) alineada con el Partido Socialista.

La Intersyndicale cuenta con el apoyo oficial de los llamados partidos de izquierda, que estuvieron presentes en las protestas: el PS, el PCF, el Partido de la Izquierda (PG), los Verdes y seguidores del disidente gaullista y ex primer ministro Dominique de Villepin.

Las protestas del sábado tuvieron lugar 5 días después de una huelga general de un día de 10 millones de trabajadores españoles contra los salvajes recortes del Gobierno del Partido Socialista sobre los salarios, beneficios sociales y derechos democráticos. Estas medidas están en la línea de las políticas de austeridad de la Unión Europea en todas partes: la reducción del gasto público para disminuir el déficit presupuestario y la deuda nacional en beneficio de los bancos y para salvar el euro a costa de la clase trabajadora. El mismo día de la huelga general española, el 29 de septiembre, 80.000 trabajadores de 30 países se manifestaron en Bruselas contra la política de la UE.

Significativamente, los sindicatos franceses no hicieron ningún intento de apoyar este día de acción europeo organizado por la CES (Confederación Europea de Sindicatos), no porque se opongan a esa organización pro-capitalista ultra-burocrática, de la que todos son miembros. No querían evidenciar el hecho de que el Partido Socialista Francés había votado a favor de los programas de austeridad que acompañaron el “rescate” de Grecia de la UE-FMI, que ha reducido los salarios en u 30%, está destruyendo los servicios públicos e incrementando el desempleo. Están todos aterrorizados por la idea de que las luchas de los trabajadores en Grecia, España y a lo largo y ancho de Europa, devengan en un movimiento de trabajadores paneuropeo y amenacen la existencia de la Unión Europea capitalista.

El miedo a la radicalización del movimiento es expresada por Libération: “El gobierno observará la movilización de los estudiantes como a la leche en el cazo… El asunto de la radicalización del movimiento, ya expuesto por algunos sindicatos, estará más que nunca en la agenda.” La République du Centre reprende a los sindicatos y a la izquierda por incitar “a la juventud-nunca se sabe lo que harán”, ya que los sindicatos y los partidos políticos tienen escaso control sobre ella.

Ninguno de los volantes y declaraciones de los sindicatos y partidos de izquierda oficiales para el 2 de octubre expresaron ninguna solidaridad con los trabajadores españoles ni los griegos. Esto incluye al Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), que había mostrado algú interés en julio por la iniciativa de la Confederación Europea de Sindicatos.

Los sindicatos y la izquierda buruesa sostienen que Sarkozy puede verse forzado a abandonar su asalto a las pensiones por la presión desde las calles. Esto está resumido en la declaración del NPA del 28 de septiembre: “La determinación para forzar al gobierno a echar marcha atrás está claramente ahí. Es posible hundirla, de modo que no dejamos pasar nada, aumentamos y endurecemos el movimiento en las próximas semanas, para mostrar a Sarkozy que la calle tiene poder en este país”. O, como Jean-Marc Ayrault, el líder del grupo parlamentario del PS lo expuso tras la manifestación de este sábado: “El gobierno no puede ignorar la amplitud de la movilización”.

Sin embargo, el primer ministro François Fillon ha dicho claramente que ninguna modificación de las pensiones alterará el equilibrio de su financiación: hay que ahorrar 70 millones € aumentando la edad de jubilación a 62 años, la edad de pensión a los 67 y los años de cotización a 41,5 para el 2018.

"Estudiantes hoy, pensionistas mañana. Defendemos la jubilación a los 60 años"

Todo el foco de la campaña de los sindicatos se concentra en la persona de Sarkozy. Pero él representa los intereses de toda la elite gobernante en Francia frente a la competencia de viejos y nuevos rivales globales, y la necesidad de mantener las tasas de crédito de Francia AAA, para mantener bajas las tasas de interés en su montaña creciente de deuda de 1,6 billones € (1.632.000.000.000€) – el pago del interés en el que se queda absorbido el 20 por ciento del presupuesto francés, su mayor partida.

Al final, la izquierda y los sindicatos burgueses en Francia comparten las mismas metas. Estas fuerzas tratan los recortes de las pensiones como un asunto aislado, evitando así el rechazo completo de las políticas de austeridad del gobierno. Al final de la manifestación en Niza, los oradores de la CGT cosecharon el aplauso fácil volcándose en Sarkozy, pero no mencionaron que su Secretario General Bernard Thibault ha estado trabajando constantemente con el presidente desde que fue elegido para ayudarle a imponer sus medidas de austeridad e incrementar la competitividad del capitalismo francés.

La intensa hostilidad de los trabajadores y la juventud contra la destrucción de sus niveles de vida y sus derecos también explica el giro de la administración hacia la extrema derecha y las politicas chauvinistas, vistas por última vez a escala gubernamental en los años 30 y que ahora se debaten en la Asamblea Nacional frente a las protestas por toda Francia y Europa: la revocación de la ciudadanía a los inmigrantes y la persecución contra los romaníes. Esto está diseñado para dividir a la clase trabajadora, inctar a los elementos más reaccionarios y construir un estado policial, ya muy avanzado con las draconianas leyes antiterrorista y de orden público, todas apoyadas en principio por el PS.

FEl ex primer ministro del Partido Socialista (1984-1986) Laurent Fabius, que tuvo un papel clave en la imposición de las medidas de austeridad bajo la presidencia de François Mitterrand, declaró el viernes: “Necesitamos otra reforma basada en los trabajadores y en el beneficio del capital, de otro modo tendremos que comenzar de nuevo en tres o cuatro años”. Fabius es bien consciente de que de hecho la carga estará toda sobre los trabajadores y que aumentar los impuestos sobre el capital pondría en riesgo la calificación AAA y que un gobierno del Partido Socialista seguiría el camino del gobierno del PASOK en Grecia y del PSOE en España.

Si se necesitan más pruebas de las políticas reaccionarias que otro gobierno del Partido Socialista desarrollaría, ahí está el apoyo del liderazgo del partido al jefe del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss Kahn como candidato del PS para las elecciones presidenciales en 2012.

La primera secretaria Martine Aubry ha afirmado que no dejaría que sus aspiraciones se interpusieran en el camino de Strauss Kahn, al igual que hizo otro esperanzado ex primer secretario del PS, François Hollande. Strauss Kahn ha sido el responsable no sólo de la imposición de las medidas de austeridad en Grecia, sino además, entre otras, de medidas vinculadas al rescate del país más golpeado por la pobreza en la Unión Europea: Rumanía, donde el gobierno está implementando recortes salariales del 25 por ciento y recortes de las pensiones del 15 por ciento para reducir el déficit presupuestario del país.

El volante del NPA distribuido en las manifestaciones proclama demagógicamente: “El éxito del 2 de octubre hace posible construir la huelga general”. El NPA no dice nada sobre el papel de los sindicatos, ni tampoco el PS ni sus satélites, el Partido Comunista y el Partido de la Izquierda, con los que está tratando de encauzar a la clase trabajadora e impedir que desarrolle su independencia desde una perspectiva socialista revolucionaria.

Los reporteros de WSWS conversaron con unos estudiantes que en París sostenía una pancarta que proclamaba: “Quiero jubilarme a los 60 – estudiante a los 20, parado a los 25… ¿sin un trabajo digno todavía a los 67? ¡No gracias!” Una de las estudiantes, Jocelyn, declaró: “Vivimos en un mundo globalizado. El capital explota sin fronteras y crea estas condicions, por lo que también necesitamos una perspectiva para unificar a los trabajadores europeos y del mundo para luchar contra estos ataques”.

Armand, un pensionista, acudió con su familia: “Por supuesto que hay relación entre la austeridad y la caza contra el pueblo romaní. Él (Sarkozy) está apelando a la extrema derecha y utiliza su apoyo para hacer todo esto. El pueblo romaní es solamente una buena oportunidad para él”.

Por: Antoine Lerougetel

Fuente: WSWS http://www.wsws.org/articles/2010/oct2010/demo-o04.shtml

Traducido por la Campaña contra la Europa del Capital y la Guerra


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